En ocasiones sentimos que es nuestra obligación hacer cosas que en realidad no son nuestra responsabilidad, y debería ser parte de nuestra vida saber decir ¡No!, a veces difícil hacerlo, mucho más si se trata de familia y amigos; sin embargo, el aceptar acciones que nos pueden hacer infelices o que simplemente no deseamos hacer, por quedar bien con alguien, por pensar que es correcto (acaso hay un libro de las cosas correctas e incorrectas de la vida), por no hacer sentir mal a una o varias personas, por no entrar en discusión, la lista de razones puede ser tan larga, pero ¿Por qué si no lo queremos, lo hacemos?.
Y ¿Por qué cuando alguien nos dice “No”? puede ser que nos sintamos mal, o juzguemos a esa persona “yo lo apoye y el ahora no me apoya” o porque “no”, si lo puede hacer. No sabemos en realidad que hay detrás de su respuesta, pero como no estamos acostumbrados a decir, escuchar y aceptar el “No”, puede causar polémica y distanciamientos.
Puede sonar de lo más normal, pero nuestras acciones deben ser respuesta de lo que deseamos hacer, y es que puede ser que por complacer a los demás se nos olvide nuestra propia felicidad. Así que aprendamos a decir “No”, incluso a nosotros mismos, si es algo, que no deseamos.
Comentarios