Viniste a mi habitación, entraste por mi balcón
Llegaste en la maldición, me hiciste el amor
Tocaste sin autorización, traspasaste el escalón
Mi calida mansión, que no cuenta con invasión
Que me arruine esta alucinación.
Velaste mis sueños, besaste mi frente
Contemplaste mis deseos, buscaste mi cuello
Ahogaste mis tormentos, deshiciste mi fuente
Mi gran castillo, que no permite invitados
Que me borren estos temperamentos.
Cantaste a mis oídos gestares, endulzaste mi respiración
Dormiste a mis impulsos torpes, inoptizaste mi corazón
Despertaste a mis ojos dormilones, espantaste mi preocupación.
Volaste desde lejos, hasta encontrarme
Devoraste mis venas, hasta desangrarme
Cumpliste con tu sendero, hasta engañarme
Llegaste a tu fin, hasta tu cumbre
Lograste con velas, quemarte.
Desapareciste sin señales, te fuiste al precipicio
Gritaste sin parar, te marchaste al amanecer
Viviste sin luces, te conservaste con oscuridad
Hoy, ahora nose si vendrás más…o tan solo
Te incursionaste por el espejo, llevándote mi reflejo
Porque descubriste tú muerte llena de perplejo.
No me sentencies antes de tiempo, tócame
Aunque estés muy lejos, aunque no
Me sientas acércate a mi.
Estamos dispersos, pero seguimos el mismo
Camino, grítame aunque a expensas del viento
Escuche tu voz.
Me siento tan individual, eternamente a oscuras
Y el repudio de esta noche golpea en un calido
Infierno.
La vida no es capaz de entender este momento
Y la sal resbala sobre nuestros rostros frente a la
Inmensidad.
En un tono fracasado, las horas se hacen en torpes
Senderos que perseguir, donde la sospecha da cabida
A señales perdidas.
No es suficiente nada, pero no obstante es muy
Temprano para cerrar los ojos, para abrir hacia la
Derrota, es muy antes para desistir pero muy a
Tiempo para luchar y enfrentar el caos.
Comentarios